De crucero – sigue la diversión

OK, sé que estos posts se están tardando demasiado… Ya los niños van a empezar las clases otra vez y yo todavía no termino con las vacaciones…

Tendré que prender el turbo. Para los que no hayan leído la primera parte de esta serie, aquí están:

Empieza la aventura

En el mar la vida es más sabrosa

En nuestro quinto día de crucero visitamos Santa Lucía. Esta isla me gustó mucho y creo que tiene que ver con el hecho de que tuvimos la oportunidad de ver mucho más de ella… con todas sus curvas, subidas y bajadas…

En Santa Lucía nos dimos cuenta de que aparentemente existe un catálogo de chistes mongos que se comparten en todas las islas. Imagínense la sorpresa de nuestro guía cuando preguntó

Why did the turtle crossed the road?

Sólo para que Marco le dañara el punchline. Fue incluso más gracioso que el chiste en sí y después de eso el señor se refería a Marco como “The genius back there”.

Además, en todas las islas a las que fuimos, cuando nos pasaban por el cementerio el comentario siempre era:

And this is the cementery… People is dying to get in…

Coquí… Coquí…

Topsy Turvy dollMientras recorríamos la cuidad de Castries, la capital, nuestro guía nos habló de un festival que se celebra todos los años en el que todo el mundo se viste con la ropa típica heredada de sus ancestros africanos. Lo que me pareció más interesante de esto es que las mujeres usan pañuelos en la cabeza y las mujeres solteras se dejan un pico en el pañuelo, las casadas dos, y si están casadas y tienen hijos, tres. De esta manera queda bien claro quién está disponible y quien no. En Sata Lucía venden unas muñecas de trapo (topsy turvy doll) que si las viras de un lado, su pañuelo tiene sólo un pico, o sea que son solteras y cuando la viras al revés, su pañuelo tiene dos picos.

En Castries, conocimos la Catedral de la Inmaculada Concepción, construída en el 1899. Y justo al lado, Derek Walcott Square. Algo que me pareció muy interesante en Santa Lucía es que casi todo ha cambiado varias veces de nombre, según quienes eran en ese momento los dueños de la isla. Derek Walcott Square es un ejemplo de esto, ya que anteriormente se había llamado Place D’Armes, Promenade Square y Columbus Square, hasta que finalmente en 1993 rebautizaron la plaza con el nombre Derek Walcott Square como homenaje a este ganador del Premio Nobel de Literatura nacido en Santa Lucía.

Banana BBQ saucePero pronto dejamos Castries camino a Soufrière para conocer el volcán. Y el problema del camino no es lo largo (en una isla de ese tamaño nada queda tan lejos), es que todo el camino es curvas y más curvas, sube y baja. En el camino  a Soufrière visitamos una plantación de plátanos y nos enteramos de que Santa Lucía exporta sus plátanos a Europa. Además de que producen un montón de cosas con los plátanos. Lo que más nos llamó la atención fue la salsa de BBQ de guineo. Néstor tuvo que comprarla… Y sí, sabe muy bien. Lástima que compramos una botellita tan pequeña.

PitonsCamino a Soufrière también pudimos ver los Pitons, que son los picos más altos de la isla, después de Mount Gimie. Pero lo interesante de los Pitons es en realidad la imagen que evocan en el cerebro del que los ve… Particularmente en el cerebro masculino. Nuestro guía anunció muy orgullosamente que Santa Lucía era la única isla con senos y lo dijo con tanta emoción que ninguno de nosotros tuvo el corazón para mencionar las Tetas de Cayey. ¿Para qué dañarle la fantasía?

Néstor

Sebastian

Probablemente ya se dieron cuenta de que nos tomó horas llegar a Soufrière. En el camino también pudimos ver esta serpiente y los más osados de nuestro grupo se retrataron con ella. De más está decir que Marco ni se bajó de la guagua.

Otra historia que nos contó el guía es que la palma de coco es muy importante en la vida de Santa Lucía. Por ejemplo, de la planta sacan muchos productos para alimento, artesanías, techos para sus casas, etc. Además, nos contó que cuando un niño ya tiene uso de razón, como a los cinco años, sus papás le dan una palmita de coco para que el niño la siembre en el patio. Esa palma pasa a representar la vida de ese niño. Y bueno, ustedes ya saben que soy una romántica confesa, así que esa historia me dió mucha ternura.

Pero, ¡Hey! Finalmente llegamos a Soufrière. Y déjenme decirles que, aún a pesar de la intoxicante peste a azufre, el viaje valió la pena. El volcán es impresionante, sobre todo porque es prácticamente como si uno estuviera metido en la caldera, con sus pocitas de agua hirviendo. Un poco más abajo hay un río que a simple vista parece tan normal como cualquier otro, pero cuando te acercas lo suficiente te das cuenta de que el agua es tan caliente que se puede hervir pasta.

La ciudad de Soufrière como tal es un pueblito costero súper pintoresco, con sus casitas de colores brillantes y los puestos de frutas y mariscos frescos. En Santa Lucía pudimos ver la playa donde filmaron escenas de la película Pirates of the Caribbean.

En Santa Lucía tomamos cerveza Piton y, a pesar de que todos regresamos al barco mareados con tanta curva y tanto sube y baja, realmente la pasamos muy bien.

Y todavía falta St. Kitts y St. Maarten…

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s